miércoles, 11 de mayo de 2011

UNA FOTO, DOS SONRISAS, CIEN RECUERDOS


 LA FOTO ES DE fines de los 60, comienzos de los 70. Evidentemente, por la publicidad que luce, Nicolino ya es campeón mundial welter junior, corona que logró en 1968. Y a lo mejor, Ringo Bonavena ya enfrentó a Muhammad Alí, pelea que se efectuó en el Madison en 1970. (De hecho la remera que luce es de Grossinger's en donde concentró para Alí). Claro que aquí, el motivo no es la exacta-precisión-estadística de una fecha, es apenas otra cosa: el recuerdo de dos grandes como lo fueron Oscar Natalio Bonavena y Nicolino Locche. Eso sí, estamos seguros de que fue una ocurrencia de Ringo. Bonavena fue el gran amigo de los fotógrafos, ya en todos los casos inventaba una pose o un gesto nuevo, de la misma manera en que fue el gran amigo de los periodistas, porque cada vez que nos decía algo, era “un título”, como decimos en el ambiente.

LA FOTO apareció revolviendo ya no viejos papeles, sino archivos en la compu, pertenece seguramente a EL GRAFICO. En sólo un instante, los que hemos vivido esos tiempos, cerramos los ojos y aparecen, como en una película, los rincones del querido gimnasio del Luna Park y sus amigables fantasmas... Los hermanos Alfredo y Tino Porzio allá, al fondo en el último ring, junto a Héctor Nesci, los hermanos Rago, Cuellito y Cavillón... Luego, el que utilizaban Juan Aldrovandi y Juan Carlos Pradeiro y mi viejo, don Carlos... Y el otro, donde estaban Rodolfo Teglia, Tito Gómez, Santos Zacarías, Víctor Arnoten y muchos más... Gonzalito... don Genaro Ramusio... Eloy Murciego... Cuccinato...

LA FOTO es un apenas un breve hallazgo de una situación, de un momento: dos sonrisas congeladas en el tiempo. Pero también la foto sirve de disparador para recordar una hermosa época de nuestro boxeo, una época que ya pasó, que sigue viviendo en los recuerdos. Cuando Tito Lectoure seguía buscando chances para el boxeo argentino, cuando todos los sábados y miércoles a la noche, la rutina era ir al Luna y luego, caminando por Corrientes, caminar hacia el Obelisco, en busca de unos buenos tallarines de Pippo para compartirlos junto a la charla con los amigos del boxeo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada