lunes, 23 de abril de 2012

NARVÁEZ: ¿UN TRIUNFO MÁS?

ESTUVIMOS EN SAN JUAN, para la pelea en la que Omar Narváez venció al mexicano José Cabrera, para retener su campeonato mundial supermosca de la OMB. Una pelea áspera, de mucha fricción y de poca técnica, con un rival que fue subordinado desde el segundo round por este Omar Narváez que reaparecía tras la derrota sufrida ante Nonito Donaire. Cabrera -que, aunque parezca mentira, estaba segundo en el ranking OMB- no mostró ni siquiera ambición de ganar, pues cuando muchos pensábamos que al menos, saldría a tirar golpes para ahogar al campeón por medio de la cantidad por sobre la calidad, no lo hizo. Y Narváez, apelando a todos sus trucos, mañas y experiencia, siguió sumando puntos para lograr una victoria que nadie podría discutir. "Se que no voy a boxear para siempre -nos dijo en los vestuarios-, y quiero pelear también lo más seguido posible, cada tres meses". Sí, es cierto, el campeón está en su otoño, próximo a cumplir los 37 años, con una carrera 39 peleas de las cuales, en la última década, han sido en su mayoría de campeonato mundial (eso, sin contar su extensa campana como amateur, que incluyó su representación olímpica en Sidney, en el 2000).
"Este fue un rival complicado porque en súper mosca tengo que enfrentar a tipos más grandotes que yo, entonces ya no puedo bailar como antes, tengo que pelear de una manera más friccionada, pero bueno, esto es así y cuando cambié de categoría, sabía que iba a correr estos riesgos", nos dijo para Ring Side en el Aire.
Nos decía Rivero que para Narváez, aunque pueda parecer éste un triunfo más, no fue para nada así: "Fue muy traumático para él haber perdido ante Donaire, y se tomó de una manera muy especial este regreso, yo hablo mucho con él y se de lo que hablo, quería demostrar que está intacto, a pesar de que haya perdido el invicto".
El tiempo pasa, inexorablemente, para todos. Narváez sabe, íntimamente, que a pesar de todo lo que hizo se le ha pedido siempre algo más, con rivales de mayor valía. "Yo peleé con todos los que me pusieron delante. Cuando me tocó con Donaire, él era más joven, más fuerte, más alto y más pesado que yo... Lástima que esa pelea no me la ofrecieron unos años antes, ¿no?", reflexionó alguna vez en Ring Side en el Aire.
Cuando salimos del estadio rumbo al hotel, soplaba un viento fresco en San Juan, y sentimos que ese viento nos traía recuerdos de otros momentos, otros tiempos, otros paisajes... Ha pasado ya casi una década de este Narváez campeón. El tiempo pasa para todos. Así de sencillo, así de fácil...

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