jueves, 16 de febrero de 2012

NADIE SE HACE CARGO DE NADA

Se derrumba Lazarte. Principio del fin. Foto Cairo
LA FEDERACION Internacional ha sancionado duramente a Luis Lazarte, ya que no podrá ingresar a ninguna pelea organizada por ese organismo. Aunque, en un sentido práctico, cabe preguntarse si a Lazarte le interesa ir a algún festival de la FIB.
También ha sancionado a Pablo Pérez, ex integrante del equipo de Lazarte quien, para expresar su solidaridad con el vencido, no tuvo mejor vehículo de expresión que fisurarle las costillas a Sean Gibbons, del equipo de Johnriel Casinero. Como se sabe, el filipino le ganó por KOT en 10 a Lazarte y capturó el título minimosca vacante e interino de la FIB, el 10 de febrero en Once Unidos, club marplatense que fue escenario del bochorno más grande del boxeo argentino. Cuando la pelea terminó un grupo de forajidos copó el ring y procedió a pegarle a todo el grupo filipino, incluyendo al boxeador quien, con sus 46 kilos -unos 80 kilos menos que algunos de los "justicieros" que lo atacaron- tuvo que meterse debajo del ring para salir vivo. Digamos que Casinero, tras derribar cuatro veces a Lazarte, ganó legítimamente, en una pelea dura, en la que no faltaron de parte de Lazarte un par de mordiscones a su rival y un "De acá no salís vivo" al referí de la pelea, Eddie Claudio, quien no supo manejar una contienda sucia, desprolija y llena de infracciones por ambos lados.
Nadie se ha hecho cargo de nada. El promotor, Osvaldo Rivero, contrató a 20 policías además de los 5 que iban de oficio y, de hecho tomó esa medida justamente para que los uniformados custodiaran el orden. Si los policías hubieran formado un cordón en serio apenas terminada la pelea, algo habrían podido evitar.Esto no es disculpar a Rivero -que sabe defenderse solo- sino, simplemente preguntar: si él contrató a los policías, fue para que ellos hicieran ese trabajo, como profesionales que son. Tampoco la policía expresó comentario alguno sobre el incidente, en el que no se produjo ninguna detención.
Osvaldo Bisbal, presidente de la Federación Argentina de Box, tampoco se hizo cargo, en absoluto.
Los Camioneros, cuyos fornidos Boys se vieron en pantalla, vistiendo las clásicas remeras vedes que los identifican, tampoco emitieron comunicado alguno, aún cuando, como ya dijimos se vio a varios de ellos ejerciendo el  ejercicio de "persiga y péguele al primer filipino que se le cruce en el ring".
También, por si nos olvidamos, entre otros detalles simpáticos, volaron más de diez sillas y dos uniformados terminaron con lastimaduras varias en el rostro.
Pero... nadie se hace cargo.
Y nadie se hace cargo del boxeo ilegal que se practica semana a semana en el conurbano. Y nadie se hace cargo de las inclusiones en páginas de Internet de resultados falsos, ni de filmaciones de peleas falsas, ni de permisos no del todo legales para salir del país para pelear afuera, ni de apretadas varias a quienes dicen lo contrario de lo que piensan diferente.
Nadie se hace cargo de nada. Hasta que no se muera alguien en un ring. Ese día, estamos seguros, se tendrá que hacer cargo el boxeo, que será crucificado como siempre.
Si, el día que pase una desgracia, tampoco se hará cargo nadie. Solamente el boxeo. Total, quienes lo utilizan por un puñado de pesos roñosos, ya estarán inventado alguna nueva manera de lucrar con el sudor ajeno.
CARLOS IRUSTA

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